Agentes atmosféricos

Fuertes lluvias, granizo, heladas, rayos o nevadas son los agentes atmosféricos que suelen provocar siniestros en los inmuebles.

Las lluvias y nevadas copiosas pueden provocar goteras o inundaciones en viviendas, naves industriales, garajes, etc., teniendo la nieve además el agravante de que al acumularse en grandes cantidades, sobrecarga cubiertas y estructuras, llegando a colapsarlas como ocurrió con el famoso temporal Filomena que afectó a prácticamente toda España. Realizar una revisión y mantenimiento periódico de canalones, bajantes, sumideros y, en general, de toda la red de saneamiento, evita en gran medida las inundaciones por lluvias moderadas. No así cuando la pluviometría es muy intensa y la instalación de saneamiento no da abasto para evacuar todo el agua. En este caso, el agua de lluvia se acumula y llega a cotas elevadas, porque las instalaciones se dimensionan para regímenes normales dependiendo de la zona geográfica, y acaba filtrándose y provocando daños en la edificación.

Las heladas y granizos también pueden provocar daños generalmente en elementos constructivos situados al exterior. Por ejemplo, los solados de hormigón impreso pueden deteriorarse por efecto del hielo, y también por la sal que se vierte para que no se formen placas de hielo. En Elektra realizamos reparaciones de los daños que se producen en este tipo de solado por las causas anteriormente mencionadas.

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